6 nov 2012



Recuperar "otra" forma humana para renacer de los años de violencia en América Latina, en la que de muchas forma la perdimos.

Una imagen sísmica de los años ochenta en América Latina



Los guardianes denuncian y se comprometen a seguir protegiendo las lagunas, mientras Yanacocha sigue construyendo los reservorios en complicidad con el gobierno "nacionalista" que niega lo que los echos rebelan. A resaltar la mística y entrega de los guardianes defensores de los recursos naturales como patrimonio de la humanidad y de la vida.
Sin arredrarse ante la hostilidad climática y el acoso de la policía nacional.
¡El agua que defiendo también lo tomas tú!


Los guardianes de las lagunas - Conga - 31-10-2012


3 nov 2012

SeremosMillones1780-4 de Noviembre-2012SeremosMillones

El primer grito de libertad a sido sofocado, ¡pero no será el último!


CANTO CORAL A TUPAC AMARU


Poesía a  Tupac Amaru y Micaela Bastidas

Lo harán volar con dinamita.
En masa, lo cargarán, lo arrastrarán.
A golpes le llenarán de pólvora la boca,
lo volarán: ¡Y no podrán matarlo!

Le pondrán de cabeza.
Arrancarán sus deseos, sus dientes y sus gritos.
Lo patearán a toda furia.
Luego lo sangrarán.¡Y no podrán matarlo!

Coronarán con sangre su cabeza;
sus pómulos, con golpes.
Y con clavos, sus costillas.
Le harán morder el polvo.
Lo golpearán: ¡Y no podrán matarlo!

Le sacarán los sueños y los ojos.
Querrán descuartizarlo grito a grito.
Lo escupirán.
Y a golpe de matanza lo clavarán:
¡y no podrán matarlo!

Lo pondrán en el centro de la plaza,
boca arriba, mirando al infinito.
Le amarrarán los miembros.
A la mala tirarán:¡Y no podrán matarlo!

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

Querrán descuartizarlo, triturarlo,
mancharlo, pisotearlo, desalmarlo.
Querrán volarlo y no podrán volarlo.

Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

Al tercer día de los sufrimientos
cuando se crea todo consumado,
gritando ¡LIBERTAD! sobre la tierra,
ha de volver.
¡Y no podrán matarlo!
                                                                                                           ALEJANDRO ROMUALDO